«Lo que no se mide no se puede mejorar.»
Se conoce como «Proceso Productivo» (hay muchas definiciones) de una empresa al:
» conjunto de operaciones planificadas de transformación de unos determinados factores o insumos en bienes o servicios mediante la aplicación de un procedimiento tecnológico» (Wikipedia 8 de Feb de 2016)
Me voy a centrar en el concepto de: » procedimiento tecnológico».
El procedimiento tecnológico es el que diferencia. Una empresa que incorpora a su proceso productivo herramientas tecnológicas que abaratan costes, mediante la optimización de los recursos destinados a obtener el producto final, tiene muchas posibilidades de liderar el mercado en el que opera.
En la era de la digitalización, no incorporar tecnologías que nos permitan monitorear el proceso productivo tan solo nos puede llevar al sobre-esfuerzo o al fracaso de la Empresa.
El sobre-esfuerzo origina errores, visiones distorcionadas de la realidad de la Empresa, y nos conduce a la toma de decisiones erróneas así como a sobre-costes y en el peor de los casos a cerrar la Empresa.
El mercado nos ofrece cantidad de soluciones para aportarlas a nuestro «proceso productivo», lo que se echa de menos es la falta de Profesionales de la Gestión Empresarial que orienten a los Ejecutivos de las Empresas en la buena dirección.
Porque analizando la oferta de soluciones informáticas que hay en el mercado, vemos que al final, quienes cubren esta necesidad son los mismos que los fabrican o desarrollan, y que legítimamente intentan venderlos, no siempre ajustándose a las verdaderas necesidades de sus clientes.
Pero es que tienen la oportunidad de hacerlo por la desinformación y a veces por el afán de ahorrar dinero de los Empresarios. No se ahorra dinero comprando aquello que no se ajusta a nuestras necesidades.
Hace años cuando se produjo el Boom de la Informática, no era extraño ver habitaciones llenas de Ordenadores que nadie fue capaz de poner en marcha.
Ahora estamos viviendo el «día de la marmota» con las «Aplicaciones Informáticas», Ordenadores llenos de Aplicaciones que nadie pone en marcha y si lo hace no sacan nunca el 100% de su rendimiento.
Por lo tanto se impone la especialización responsable de Profesionales que sean capaces de analizar las necesidades de las Empresas y la Oferta que hay en el Mercado a fin de hacerlas coincidir,  permanecer en la Empresa como Outsourcing «Profesional Externo» hasta que la herramienta elegida esté trabajando al 100%, o sea controlando y proporcionando datos del «Proceso Productivo» para un optimo resultado.